Orgullosos de nuestra esencia: celebramos la autenticidad y la expresión personal

¿Qué significa vivir de acuerdo con quienes somos de verdad? El ayurveda, esa milenaria filosofía de bienestar y ciencia original de la vida, propone que, para alcanzar el equilibrio, hay que conocerse a uno mismo primero, y que vivir una vida plena requiere apreciarse tal y como somos. Cada uno de nosotros nace con una constitución única, una mezcla específica de energías, características y fortalezas. Cuando, en vez de reprimirla, respetamos esa esencia genuina que nos constituye, fomentamos la armonía dentro y fuera del cuerpo.  

 

Esta filosofía tiene muchos puntos en común con el Orgullo que, además de una celebración, es una apuesta por la autenticidad y por lo que nos hace ser nosotros mismos, con todas nuestras maravillosas particularidades. Se trata de tener el valor de vivir de manera sincera y abierta.  

 

Este mes, exploramos la conexión entre la energía auténtica y el orgullo interior y cómo aceptar nuestra verdadera esencia puede convertirse en un revolucionario acto de autocuidado y bienestar.  

Tolu Osinubi. Picture by Severine Howell-Meri.

La sabiduría ayurveda de conocerse a uno mismo 

El ayurveda nos enseña que los desequilibrios muchas veces son fruto del conflicto de vivir en contra de nuestras características innatas. Esos desequilibrios surgen, por ejemplo, cuando nos quemamos en el trabajo de tanto perseguir fechas límite y expectativas, o cuando nos hacemos más pequeños para encajar en espacios que no nos hacen bien. Con el tiempo, esa falta de sintonía puede manifestarse en forma de estrés y malestar emocional. Va en contra de nuestra naturaleza.  

 

La manera de recuperar el equilibrio vital, siendo fieles a lo que somos, requiere en primer lugar comprender quiénes somos sin el ruido que acompaña la vida diaria. ¿Cuáles son las características y cualidades que hacen que tú seas de verdad  

 

Muchas personas saben que conocerse a uno mismo es un trabajo que requiere toda una vida, especialmente las que pertenecen a la comunidad LGBTQIA+. “Para mí, ser auténtica es no tener que hacerme más pequeña para encajar en ningún sitio”, afirma Tolu Osinubi, responsable de ingeniería de IA y datos. “Me presento como una persona lesbiana nigeriana, negra y británica que trabaja en el sector tecnológico. Y cada uno de esos adjetivos importa por igual”. Osinubi entiende que la autenticidad es fundamental para llevar una vida plena y que, para ello, hay que reconocer que la identidad tiene muchas capas, pero que cada una de ellas contribuye a hacernos lo que somos. “No son etiquetas de quita y pon”, explica. “Son lo que me define”. El ayurveda describe unos valores muy parecidos a través del concepto de “prakriti” o conocimiento de nuestra naturaleza individual a través del predominio de uno o más doshas. Si vivimos de acuerdo con nuestra esencia, no malgastamos energía y recuperamos nuestra vitalidad, porque, en cuanto dejamos de reprimir lo que somos, dejamos a un lado la tensión y entramos en un estado de flujo.  

 

De intentar encajar a pertenecer  

Para lograr esa autenticidad, muchos de nosotros tenemos que pasar por entornos en los que no siempre es fácil encajar. Osinubi recuerda sus primeros pasos en el sector tecnológico al principio de su carrera y la sensación aislamiento que le producía no ver a nadie parecido a ella a su alrededor. “Entrar en el sector tecnológico fue una experiencia muy solitaria. No me veía representada en ningún sitio. Al principio siempre notaba esa sensación constante de que no pertenecía de verdad a ese ámbito. Solo un 3 % de la fuerza laboral de ese sector en Reino Unido la componen empleados negros, y las mujeres negras solo constituyen un 0,7 % de esa cifra. Hubiera sido una gran ayuda ver a otras mujeres que se parecieran a mí en esa época inicial. Me hubiera servido para ver que en ese espacio también había hueco para mí”.  

 

Sentirse fuera de lugar no solo es algo que nos impida avanzar en nuestra carrera laboral, sino que también tiene un impacto mucho más amplio e influye en la percepción que tenemos de nosotros mismos y en cómo vivimos fuera de la oficina. “Durante los inicios de mi carrera, sufrí multitud de microagresiones, sutiles, muchas veces inconscientes, pero que no por ello me hicieron menos daño”, nos cuenta. “Que comentaran qué bien me expresaba después de hacer una presentación puede parecer un cumplido, pero esconde una serie de prejuicios sobre los negros. O que después de otra charla me dijeran que pensaban que me iba a poner a rapear al ver cómo sujetaba el micrófono… Es una experiencia que no he olvidado todavía. Las microagresiones no siempre llaman la atención a los demás, pero a ti te resulta imposible olvidar cómo te hicieron sentir”.  

 

Osinubi nos explica que hay una diferencia fundamental entre encajar y pertenecer. “La primera te exige que te adaptes al entorno, mientras que la segunda indica que has sido aceptado tal y como eres”. El bienestar genuino, tanto a nivel personal como colectivo, se alcanza cuando creamos espacios que van más allá de la tolerancia y nos movemos hacia una pertenencia y aceptación auténticos, cuando comprendemos que lo que nos hace únicos es lo que contribuye a la creatividad, a las habilidades colectivas y a ampliar la perspectiva de la sociedad en su conjunto. Si las comunidades, o los lugares de trabajo, ignoran las cualidades que nos hacen ser lo que somos, se pierden muchas oportunidades de tener éxito.  

 

La autenticidad es la base del bienestar  

El ayurveda nos recuerda que vivir en disonancia con nosotros mismos crea una fricción en el cuerpo y en la mente. Estudios recientes han respaldado la idea de que los entornos colectivos que obligan a los individuos a enmascarar o esconder lo que son pueden crear un estrés emocional grave. “El esfuerzo emocional que supone tener que traducir lo que eres para que los demás te entiendan acaba pasando una factura enorme”, explica Osinubi. “El uso de códigos velados y la asimilación cultural son herramientas de autoprotección que empleas cuando no te sientes seguro, pero tienen un coste. Esconderse, lidiar con microagresiones o proyectar una versión de uno mismo que solo sirve para encajar en un entorno concreto no son meras molestias, sino fuentes constantes de estrés”.  

 

La autenticidad es algo imprescindible y no algo socialmente utópico. “No se trata de un lujo, la autenticidad es un prerrequisito para el bienestar”, afirma.  

 

Para Osinubi, las experiencias vividas han determinado su manera de liderar y defender las causas que le importan, para crear espacios que den espacio a la vulnerabilidad, a las perspectivas diversas y a un reconocimiento de las contribuciones realizadas desde la autenticidad. “Siento que tengo la responsabilidad de crear entornos psicológicamente seguros para que cualquier persona pueda tomar la palabra, compartir sus ideas y ser ella misma”.  

 

El ayurveda nos enseña que el equilibrio no es algo que se alcanza una vez y después solo hay que asegurarse de no soltarlo, sino que tenemos que trabajarlo constantemente a través del conocimiento y los cuidados. Lo mismo ocurre con la autenticidad: hay que decidir día tras día que queremos respetar nuestros valores, nuestra voz y nuestra identidad. Se trata de elegir pertenecer en vez de adaptarse, de escoger conocerse mejor en vez de cumplir las expectativas de los demás. 

Porque, cuando aceptamos nuestra naturaleza genuina, nos abrimos a infinitas posibilidades.

Suzanne Scott

Suzanne Scott

Suzanne Scott is a UK-based beauty director with a distinguished career across some of the world’s most influential fashion and beauty titles. She has held senior roles at Marie Claire, ELLE, and NET-A-PORTER, shaping editorial direction and championing intelligent, authoritative beauty storytelling. Now a sought-after freelancer, she contributes to titles like VOGUE, The Sunday Times Style, and Cosmopolitan, bringing a sharp eye, deep industry knowledge, and a modern, considered approach to beauty across print and digital platforms.